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sábado, 7 de febrero de 2015

Monocordio - La verdad es una mentira en los ojos de quien la mira (2008)



Cuando tienes discos que se vuelven parte de tu vida, y cuando tu vida se vuelve parte de un disco, resulta imposible zafarse de ese disco, ni siquiera lo intentas, porque lo escuchas una y otra vez y te sigue provocando la misma sensación de agrado que la primera vez que lo sacaste de su celofán, lo oliste, lo tocaste, lo escuchaste, lo saboreaste, lo sentiste. Así te sucede cuando escuchas "La verdad es una mentira en los ojos de quien la mira" de Monocordio.

En mi perspectiva, este disco es un repaso por un día 'normal' en la vida. "Por cada vez" es un tema que te pone de buenas sin importar qué, es el inicio perfecto para un disco, con la frase tan cálida "Vale la pena cualquier cosa por el aleteo de una mariposa", y transcurre por el resto del disco como las manecillas en un reloj y la Tierra en su propio eje, como gira un disco. A partir de "Los días giran" se va haciendo tarde, crepúsculo, "Noche". Transcurre hacia la madrugada con los remixes, como si fuese un sueño o un repaso onírico del día que acaba de terminar.

Desde los temas más alegres hasta los más introspectivos y obscuros ("A veces" y "Noche") hacen un disco redondo, perfecto, y como dije al principio, se vuelve parte de tu vida y tu vida se vuelve parte de él, porque de alguna manera también está hablando de ti y de momentos y reflexiones que nos suelen suceder.

Dale corazón aquí :) ¡Saludos!

PD: Este disco estuvo dedicado a los hijos de Fernando Rivera Calderón, quienes son los niños que se escuchan hablando y jugando en el tema "Los días giran".

Monocordio - El Diablo es el Ego de Dios (2010)

"No creer en nada requiere fe".

¿Qué tanto podríamos decir de Monocordio? ¿Qué tanto podríamos decir de su principal chamuco volador, Fernando Rivera Calderón? Primero que nada, no es el hijo de Norberto (jaja), y después diríamos que este joven estudiante de comunicación que se juntaba con sus cuates para palomear en el ya legendario proyecto El Cuerpo de Cristina no se imaginaría que, para cuando este disco saliera de sus entrañas, estuviera alcanzando tanto y todo más en su carrera como músico y como periodista. Nadie te dice "voy a sacar mi quinto disco con mi banda" sin una larga historia detrás, y este disco tiene mucha historia detrás de su historia. Este imitador de cronista y escritor de vocación y pasatiempo podría llenar este espacio con letras que vienen del espacio sólo para describir lo que Monocordio, de la mano santa de Fernando Rivera Calderón, transmite en "El Diablo es el Ego de Dios", pero mejor les transmito qué es este disco en palabras del mismo Fer:


"Me gustaría decir que no se lastimó a ningún corazón durante la realización de este disco.

También me gustaría decir que todos los personajes de estas canciones son imaginarios --incluso los reales--, pero definitivamente no es así.


Este disco es el reflejo de tiempos oscuros, tiempos que uno no espera vivir, sin embargo, la oscuridad podría no sólo ser la ausencia de luz. También podría tratarse de otra luz --luz oscura-- que ilumina regiones que a veces uno no quiere o no puede ver.


Estas canciones fueron escritas bajo esa luz. La luz del diablo. La luz que ilumina a los que no duermen, a los que se perdieron, a los que esperan y a los que ya no esperan nada. La luz que cubre a todos aquellos que tuvieron que dejar una parte de sí mismos para seguir en el camino."


Musicalmente hablando, en el personal del disco destacamos a Alex Otaola, así como a Sr. González, Laura Vázquez (grabada en Buenos Aires, Argentina), María Emilia Martínez, el gran compañero Martín Durán, entre otros músicos, quienes se volvieron parte indispensable en la armonía misteriosa de Monocordio.

No tengo más palabras, el disco se cuenta solo. ¡Saludos! [Dale corazón aquí]